0

Este martes 24 de marzo tuvimos la palabra del Dr. Alejandro Marchesan, quien nos trajo claridad sobre temas importantes en estos tiempos de caos. 

Primeramente, tratamos la siguiente pregunta que muchos se han estado haciendo y respondiendo con incertidumbre debido a la pandemia que enfrentamos: ¿Estamos en el final de los tiempos?
Sobre esta inquietud, el Dr. Marchesan nos exhorta a escuchar aquella información que esté confirmada en la Palabra y no en simples suposiciones. Y, en cuanto a si es o no el fin de los tiempos, como cristianos no nos corresponde preocuparnos por ello. 

Según Hechos 1:7, no nos corresponde saber los tiempos y las épocas que el Padre ha fijado en su propia autoridad. Aun así, hay otras cosas que sí nos corresponden. Respecto a esto, tenemos respuesta en Deuteronomio 29:29 donde indica que las cosas secretas pertenecen a Dios, pero las reveladas pertenecen a nosotros. 

En las cosas que pertenecen a Dios que son secretas, entra esto del final de los tiempos. Por ende, según Mateo 24: 36, Marcos 13:32 y 1 de Tesalonisenses 5:1, en conclusión, hay día y hora para el final de los tiempos fijada por el Padre, pero no nos corresponde, ni necesitamos saberlo. Por ello, alejémonos de estos temas y conversaciones. 

Ahora, si no es necesidad que yo me encargue del final de los tiempos, ¿Sobre qué otra necesidad me corresponde hacerme cargo? 

Primero, debo enfocarme en Confiar, pues esto me vincula con el futuro.

¿Des qué forma puedo confiar en Él? Según Romanos 11:36 y Salmo 37:5 : Confiar en que de Él, por Él y para Él son todas las cosas. Encomendando nuestro camino a él, sabiendo que él hará. 

Sabiendo, entonces, que si confiamos en Él tendremos su acción, debemos por igual mantener una actitud de agradecimiento y paz en nuestros corazones. 

En la Palabra, Dios nos dice que debemos ser agradecidos y agradecer. En colosenses 3:15 dice que debemos ser agradecidos, es parte de una ontología que antecede a una construcción espiritual y, 1 de Tesalonisenses 5:18, nos indica que demos gracias a Dios en todo. Aquí, en combinación con 1 de Corintios 15:57, nos explica que dar gracias en todo no significa por todo. Sino, hace referencia que, en el contexto que esté pasando, doy gracias a Dios, quien me da la victoria. Por ejemplo, no daré gracias a Dios por romperme una pierna, sino que agradeceré porque Él me dará la victoria en esa situación. 

Por último, nos deja un ejercicio a realizar: armar un cuaderno de la gratitud. 

Consiste en tomar un cuaderno en donde anotar dos o tres cosas diarias, durante 30 días. Esto ayudará a desarrollar el músculo espiritual de la gratitud. 

 


Like it? Share with your friends!

0

Comentarios

Comentarios

A %d blogueros les gusta esto: